Nuevo Reglamento de Residuos de Andalucia, Decreto 73/2012, de 20 de marzo

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía de 26 de Abril de 2012 publicó el Nuevo Reglamento de RESIDUOS en Andalucía (Decreto 73/2012, de 20 de marzo)

Se trata de un Reglamento muy completo, en el cual se describen capítulos específicos para residuos especiales, que se detallan en el Título V. Son los siguientes:

      • CAPÍTULO I. Residuos de construcción y demolición.
      • CAPÍTULO II. Residuos de pilas y acumuladores.
      • CAPÍTULO III. Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
      • CAPÍTULO IV. Residuos de plásticos agrícolas.
      • CAPÍTULO V. Lodos residuales de depuración.
      • CAPÍTULO VI. Bolsas comerciales de un solo uso.
      • CAPÍTULO VII. Residuos de envases fitosanitarios.
      • CAPÍTULO VIII. Vehículos al final de su vida útil.
      • CAPÍTULO IX. Residuos sanitarios.
      • CAPÍTULO X. Neumáticos fuera de uso.

Un apartado que me ha resultado de interés es que, para Residuos Peligrosos, define bastante sobre la forma en que el generador de los residuos ha de almacenar los mismos. Esto se indica en el artículo 16 : Almacenamiento temporal de residuos peligrosos

1. En relación con el almacenamiento temporal de los residuos peligrosos, las personas poseedoras deberán:

     a) Separar adecuadamente y no mezclar los residuos con otras sustancias, materiales o residuos, sobre todo con los no peligrosos, evitando particularmente aquellas mezclas que impliquen peligrosidad o dificulten la gestión.

     b) Mantener los residuos en condiciones adecuadas de higiene y seguridad, envasados y etiquetados en la forma que se especifique en las normas internacionales y en la legislación vigente.

    c) Diferenciar la zona de almacenamiento temporal del resto de la instalación y, en particular, de otras zonas dedicadas al almacenamiento temporal de residuos no peligrosos, de materias primas, de productos o subproductos, así como del material destinado al mantenimiento y limpieza de las instalaciones.

     d) Garantizar que la zona de almacenamiento temporal es accesible, en especial para los vehículos que tienen que retirar los residuos, está claramente identificada e identificable por las personas usuarias, está dotada de pavimento impermeable, dispone de sistemas de contención y recogida de derrames (cubetos de contención, red de drenaje perimetral, arqueta estanca o similar) sin obstrucciones, cuenta con protección de la intemperie, está cerrada perimetralmente y dispone de mecanismos para la restricción del acceso adecuados a la peligrosidad, riesgo y volumen de los residuos.

    e) Cumplir con los requisitos de seguridad e higiene que sean aplicables para mantener las instalaciones de almacenamiento temporal en condiciones adecuadas (sistema de ventilación en caso de sustancias volátiles, iluminación adecuada o protección contra incendios), adaptándolas en todo caso a las características particulares de los residuos almacenados y a los riesgos específicos derivados del propio almacenamiento y las operaciones a él asociadas.

    f) Disponer los envases que contienen los residuos de manera que se facilite la movilidad del colectivo de personas trabajadoras a la hora de depositar los residuos, evitando el emplazamiento contiguo de contenedores que alberguen sustancias incompatibles que pudieran llegar a mezclarse accidentalmente debido a derrames o fugas, causando calor, explosiones, igniciones, formación de sustancias peligrosas o cualquier otro efecto que incremente su peligrosidad o dificulte su gestión.

2. El tiempo máximo de almacenamiento temporal de los residuos peligrosos será de seis meses, prorrogable a un año, previa autorización de la Delegación Provincial de la Consejería competente en materia de medio ambiente, por causas debidamente justificadas y siempre que se garantice la protección de la salud humana y el medio ambiente. La superación de estos plazos constituirá el hecho imponible del impuesto sobre residuos peligrosos, de conformidad con lo regulado en el artículo 67 de la Ley 18/2003, de 29 de diciembre. El plazo de almacenamiento empezará a computar desde que se inicie el depósito de residuos en el lugar de almacenamiento.

Es un gran avance  que se especifiquen necesidades tales como la evaluación de los requisitos específicos de los residuos almacenados, la necesidad de sistemas de retención en caso de líquidos, la necesidad del control de la ventilación en caso de sustancias volátiles ( inflamables, tóxicas…). Este paso era necesario para obligar a los titulares de las instalaciones a concienciarse de que existen riesgos en los almacenamientos de residuos y que se ha de invertir en que este tipo de instalaciones sean seguras, ya que el hecho de que sea material ya inútil en la empresa no quiere decir que  no pueda generar acciedentes

A este respecto, recibo con gran alegría estas modificaciones.